Nostalgia

14 03 2012
Mi papá le ha escrito un nostálgico y enternecedor email a mi sobrino de 11 meses quien vive en el extranjero. Hace dos meses que no lo vemos y se le extraña.
El enano chico, alias Pichunchi, caminaba apoyado de dos brazos con mi papá por todo el departamento. Una amistad intergeneracional.
En ocasiones, mi cuñado y mi hermana salían a tomarse un brevísimo – y culposo – trago dejando millones de recomendaciones respecto de como cuidar al enano….por supuesto que nadie les hacia caso. Se trataba de gozar al guatón chico y no de hacer un curso de puericultura avanzado ¿no?
Hoy debemos contentarnos con breves videos que cruzan el Atlántico vía internet.
Hermano Pichunchi
¿Te acordas de los tiempos felices en que tus desaprensivos padres partian de jarana y nosotros—tu, la Fernanda y yo—quedamos con “chipe libre” ?
Cuando la Fernanda, en el rellano de la escalera, a las 9 de la noche, me decia perentoria “ya, ¿Ud toma a Pichunchi o al coche?” Y yo, sumiso ante la femina imperiosa, bajaba el coche al jardin y ella entonces se perdia contigo en la oscuridad de La Reina.
Esos eran buenos tiempo, na’ que ver cuando a las 19 hrs, con un calor sofocante, en las rodillas de tu madre, te obligaban a escuchar a Fernando Milagros, te zangoleteaban en la falda, y tu me mirabas como diciendo “aquí me tienen, no se pa que
O cuando abrias los brazos victorioso y te aplaudias tras una carrera de 10 metros.
Hay que admitir también cabezazos debajo de las mesas buscando la manzana, o puertazos cerca del ojo en la aguerrida cocina, pero sobreviviste Pïchunchi, bajo la mirada asesina de tu madre hacia tu abuelo.
Ahora te veo veloz gateando por un pasillo con rumbo desconocido.
Nos aguardan nuevas aventuras Pichunchi, paciencia, hay que ser condescendiente con los padres.
Un abrazo







Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 150 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: