El niño como invento

10 01 2010

Una amiga me ha recomendado leer a Phillipe Aries “EL NIÑO Y LA VIDA FAMILIAR EN EL ANTIGUO RÉGIMEN“, según ella el valor de ese libro consiste en que “plantea muy bien que la escuela y la infancia (las generaciones en general) son categorías sociales, no naturales, y que se ven afectadas por los cambios históricos y económicos, principalmente”.

niño

(Observen como en esta imagen, como en muchas otras imágenes del medioevo, el cuerpo del niño es dibujado como un adulto en miniatura)

Para qué decir que lo que leí me encantó. Tras leer el capítulo II, qué es el que encontré en internet, le encontré toda la razón.

Niños y guaguas han habido siempre, es biológico. Sin embargo, hay sociedades en las que nunca hubo infancia.

La tesis básica de Aries es que “que los niños, a principios de la era moderna y durante mucho más tiempo en las clases populares, vivían “mezclados con los adultos”. Y que los sentimientos de adultos hacia niños, finalmente, no son “naturales” ni ahistóricos, sino muy al contrario, producto de procesos sociales, culturales, demográficos, y que mutan a lo largo del tiempo“.

Rastrear la historia de la infancia, te permite comprender las preocupaciones actuales por la infancia, la asimilación de la idea de niño con la idea de alumno, y la confusión de muchos entre socialización a secas y socialización escolar. Por ejemplo es interesante como se crea un trío: paternidad/escolarización/moralización.

Comienza en el siglo XVII la idea que es deber de los padres, de los buenos padres, enviar a sus hijos a la escuela:

El desarrollo extraordinario de la escuela en el siglo XVII es una consecuencia del nuevo interés de los padres por la educación de sus hijos. Las exhortaciones de los moralistas les hacen creer que están obligados a mandar a sus hijos a la escuela desde pequeños:

“Los padres que se preocupan por la educación de sus hijos (liberos erudiendos)-afirma un texto de 1602-tienen derecho a más honores que los que se contentan con traerlos al mundo, pues les dan no sólo la vida, sino además una vida buena y santa. Por eso los padres tienen razón en enviar a sus hijos, desde la más tierna edad, al mercado de la verdadera sabiduría [es decir, al colegio], donde se harán artesanos de su propia fortuna, ornatos de la patria, de la familia y de los amigos”.

La familia y la escuela retiraron al niño de la sociedad de los adultos. La escuela encerró a una infancia antaño libre en un régimen disciplinario cada vez más estricto, lo que condujo en los siglos XVIII y XIX a la reclusión total del internado.

Este descubrimiento de la infancia, supone entre otras cosas comprender su reclusión en instituciones totales, (cfr. Foucault: Vigilar y Castigar),su alejamiento de la vida del adulto, y el inicio de la escolarización:

A fines del siglo XVII de forma definitiva se produjo una transformación considerable en la situación de las costumbres. La escuela sustituyó al aprendizaje como medio de educación, lo que significa que cesó la cohabitación del niño con los adultos y por ello cesó el aprendizaje de la vida por el contacto directo con ellos. A pesar de muchas reticencias y retrasos, el niño fue separado de los adultos y mantenido aparte, en una especie de cuarentena, antes de dejarle suelto en el mundo. Esta cuarentena es la escuela, el colegio. Comienza entonces un largo período de reclusión de los niños (así como los locos, los pobres y las prostitutas) que no dejará de progresar hasta nuestros días, y que se llama escolarización.

Aries, da cuenta de una paradoja en las sociedades en que a mayor interés por la infancia, mayor control sobre esta. Hasta llegar a la noción moderna y actual. Julio Cortés, en su ensayo, “hacia una teoría crítica de la infancia“, expresa muy bien esta idea:

En cierta forma, entonces, lo específico de la noción moderna de la infancia está expresado en un conjunto de dispositivos creados especialmente para socializar y disciplinar a los niños, hecho que ha llevado a García Méndez a postular que “la historia de la infancia es la historia de su control”.


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One response

25 02 2010
Comprando libros « Educando en la Casa

[…] por todo Mendoza el libro de Phillipe Aries sobre la Infancia en el Antiguo Regimen y – en otro plano – El Diablo de los Números (en el link puedes bajar el libro). Pero […]

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