“El objetivo de una buena educación es organizar nuestras emociones.”

28 04 2010

La frase no es mía, es de Antonio Damaso, neurólogo. El  plantea la necesidad de educar las emociones inducidas por la razón:

Hay dos posturas sobre cómo se puede contener la pasión. La primera es la que puede asociarse con Kant, en la que, literalmente, dices que no, y por pura voluntad lo niegas; y luego está una postura que podríamos asociar con gente como Spinoza, o como David Hume, mucho más humanizada, porque se percatan de que la mejor manera de contrarrestar una emoción negativa concreta es tener una emoción positiva muy fuerte.

Damasio, autor del error de Descartes, plantea que la separación tan occidental entre mente y cuerpo es una ficción que nos lleva a conclusiones erróneas respecto de nuestro ser. Desde una perspectiva bioquimica, y neuronal de las emociones, Damasio nos recuerda que la mente, es parte también del cuerpo humano.

Todo lo que tiene que ver con la conciencia tiene muchísima importancia. Sospecho que nuestros sentimientos de emoción, especialmente los sentimientos más simples fruto de emociones del entorno, por ejemplo, suponen casi el principio de la conciencia. En cierto modo, no se puede tener un sentimiento propiamente dicho sin conciencia, pero no creo que se pueda tener conciencia sin un sentimiento. Porque hay un punto en el que todo empieza.Y luego las cosas entran en una espiral más complicada en la que aumenta la conciencia y el sentimiento. Pero de algún modo, es necesario el inicio. Si no sintiéramos nuestro organismo, para empezar, si no notáramos sus cambios, ¡no podría haber conciencia! La conciencia está íntimamente vinculada con esta sensación inicial de uno mismo, y para tener una sensación de uno mismo es necesario sentir tu propio organismo y lo que cambia en él.

Algo más aquí





Un buen profesor marca la diferencia

24 04 2010

Esto para mi es como bien obvio, pero no deja de ser interesante que se respalde., en especial, cuando gran parte de los fracasos de los niños en las escuelas se justifican coloquialmente en tanto la “materia prima” de los niños. A veces pareciera, para algunos profesores, que parte de los recursos materiales necesarios para ejercer su labor es un “buen alumno” o un “buen curso“; así como una buena sala de clases, un adecuado pizarrón. Es decir, el niño no como sujeto sino como un objeto más.

Vamos con el artículo (ojo:Eso si que hay que tener cuidado con lo de “genes de inteligencia” eso es cosecha de un mal periodista):

Si un niño con capacidad para aprender y entender rápido tiene a un profesor malo, el proceso de aprendizaje se puede ver truncado. Así lo consignó una investigación realizada por un grupo de psicólogos norteamericanos.

Si bien “los genes son importantes para explicar las diferencias en los logros de los alumnos con lectura, también lo es la enseñanza eficaz”, explicó la directora del estudio, Jeanette Taylor, de la Universidad de Florida a ELMUNDO.es.

Una de las habilidades que se ve más afectada al tener a un mal docente en el aula es la capacidad para leer con soltura, ya que “los niños que fracasan con ella es más probable que obtengan un mal rendimiento en el colegio, además de más posibilidades de cometer actos delictivos en la adolescencia y juventud. Todo ello tiene un coste para la sociedad”, citó el medio español de acuerdo a una publicación de ‘Science’.

Es más, consignó el sitio, “está influenciada por los genes y por el medioambiente: familia y profesorado. Sin embargo, la importancia de la calidad de los maestros a la hora de obtener todo el potencial de sus alumnos es un hecho que se ha investigado poco”, según Taylor en entrevista conELMUNDO.es.

En la investigación estadounidense participaron 280 hermanos gemelos idénticos (comparten 100% de los genes) y 526 dicigóticos (50% de los genes) que cursaban primero y segundo básico en distintas clases.

Según el medio, a todos se les realizó el test ‘Fluidez Lectora Oral’ (ORF, sus siglas en inglés), el que evaluó la habilidad lectora. Para comprobar la “calidad del profesorado”, se tomaron los exámenes realizados (al inicio del curso y al final) por los compañeros de todos los hermanos, para “crear” así una “medida” que estimara la calidad de los maestros, explicó el sitio.

Para llegar a la conclusión de que el aprendizaje de lectura en un niño dependía de la calidad del profesor, los autores observaron a los estudiantes y separaron a los hermanos en distintos cursos para ver las diferencias. Según los investigadores,  los resultados de la evaluación de la lectura mostraron que la media de una clase obtuvo mejores notas que al inicio del mismo. Este resultado se le atribuyó a la buena calidad del maestro. Y quienes obtuvieron peores calificaciones a lo largo del año tenían un mal profesor, según los psicólogos. Este análisis se realizó de forma independiente de los logros obtenidos por los alumnos gemelos.

“Este es el primer trabajo que constata que los profesores tienen una influencia en la variabilidad genética de sus alumnos, lo que indica que se pueden adoptar medidas para que los menores alcancen todo su potencial. La lectura no se puede desarrollar de forma óptima si no se proporcionan buenas instrucciones”, explicó Taylor a ELMUNDO.es.





Aprendizaje

21 04 2010

Podríamos decir que el aprendizaje significativo es substantivo. Ausubel opone el aprendizaje “significativo” con aquel repetitivo y mecánico. La significación tiene que ver con la lógica interna del objeto a aprender así como con su dimensión psicológica y simbólica para quien aprende





Representaciones de lo público y privado en educación.

19 04 2010

El viernes pasado el diario El Mercurio publicó una breve editorial respecto de la Educación en Casa. El texto es breve y pobre en términos educacionales, argumentado desde la perspectiva de los costos para las familias perteneciente a los sectores con ingresos más altos del país.

No es el texto el que deseo comentar aquí, sino la ilustración con la que es acompañada. Esta última probablemente no es responsabilidad del autor. Obsérvenla bien pues expresa de modo intenso ciertas representaciones respecto de la escuela y la familia.

Si se fijan, la escuela (que en castellano es femenino) es un señor que está afuera. Es decir, pertenece al ámbito de lo público, el cual tradicionalmente se ha señalado como un escenario masculino, patriarcal. Adentro hay una familia. (Considerando lo conservador del Mercurio, dudo que sea una familia uni-parental).  Es la madre y el hijo pequeño quienes habitan el ámbito de lo privado.  De los afectos, del “hogar”. Territorio muy bien demarcado.

Estos personajes le abren la puerta a lo publico, que entrará en su casa. Es la gran acción realizadas por la madre y el hijo: abrir, acoger, dejar pasar.

Si se fijan, este señor/escuela se ha puesto un sombrero. Es el hogar, como accesorio para conseguir su propósito. Trae consigo los libros, la cultura, lo de “afuera”.

Pensemos al revés: En la situación de la escuela ¿Cual es la representación de la relación con la familia?

Es a la vez una educación totalmente privatizada. No se sale al mundo, me traen el mundo a mi casa. Es un acto pasivo, no-público. La consagración de la privatización y la negación de la comunidad. La conservación de la familia/privado a través de la privatización de lo público.

Ahora me pregunto – les pregunto – ¿Cómo se articula la relación entre lo público y lo privada en la educación en casa? ¿De qué manera las diversas miradas políticas de los padres modelan esta relación? El Mercurio es un diario conservador, ¿Podemos imaginar como lo ilustraría un periódico de otra tendencia?. ¿Uds. cómo lo dibujarían?





Del Emilio: Rousseau y la educación en casa.

18 04 2010

De joven me enamoré de Jean-Jacques Rousseau

De joven adolescente me enamoré del Emilio (1761) de Rousseau y su critica antiinstitucional y antiautoritaria. (Tuve la suerte de tener una profesora de francés que no se andaba con chicas: Voltaire, Racine, y Rousseau a la vena) Hoy, “algo” más grande y menos ingenua, vuelvo a leerlo tensionandolo con  la experiencia de educar en la casa.

¿Qué decir de este autor? En los cursos de historia de la pedagogía, Rousseau es un plato obligado. Para aquellos que estudian la ilustración, también lo es, aún cuando se aleje del racionalismo tan profundo de ese movimiento.

Sabemos cosas de su vida personal ¿no?. Mi mamá cada tanto lo cita como ejemplo de inconsecuencia entre discurso y práctica. No en vano el hombre dejó a sus cinco hijos en un orfanato para poder dedicarse a escribir en paz.

Entonces, si no fundó un colegio ni fundó un proyecto exitoso de educación ¿Cuál es su importancia? Bueno, podemos “fijar” a Rousseau como uno de los hitos importante en la pedagogía moderna en tanto enlazada con una infancia percibida como carente, débil e incompleta . Gran parte de lo que pensamos hoy respecto de infancia y pedagogía, fue fraguado en su “Emilio”.

Cómo ya hemos comentado antes, es en la modernidad en dónde surge este sentimiento de infancia, entendida como nacimiento de esta. Es con la revolución demográfica europea que la actitud de los adultos hacia los niños cambia radicalmente, constituyendo lo que hoy entendemos por infancia. (En la iconografía de la Edad Media nos recuerda Aries, no aparece ni la ternura, ni el amor ni el sentimiento de compasión hacia los niños). Comenzarán a cambiar las conductas y prácticas en torno a la infancia, comienzan lentamente a aparecer expertos que recortan, segregan y estudian al niño como un no adulto, un ser necesitado. En el centro de este gran cambio de la modernidad, nos dirá Narodowski, está el discurso pedagógico.

Rousseau parte de la oposición hombre-naturaleza. Ese es el eje de su discurso. Es él quien cristaliza la idea moderna de infancia,  al destacar su educabilidad como parte de su naturaleza. Esto que hoy nos parece obvio: que el niño y la niña son por naturaleza sujetos de ser educados, es una idea nueva e introducida en la época de la ilustración. Se nomina, se nombra a la infancia, construyéndola.

Dice Narodowski:

“Nombrar es, en Emile…, asociar las características infantiles al espacio que la naturaleza le entrega a la niñez. Nombrar es, además, plantear un modelo de actividad educativa sobre la infancia que se adecue a esas características antes nombradas. por esto, Emile… es fuente ineludible en la tradición pedagógica. Allí se especifican con cuidadoso rigor los alcances y limites de la niñez; allí se nombra lo referido a la infancia. Alli se le da a ella, definitivamente, un estatus discursivo dentro del campo de la reflexión pedagógica.

Así, Emile… es para la pedagogía un punto de partida, palabra inicial, raíz. La obra des-cubre la infancia nombrándola y normativizando su existencia; la sitúa en aquella posición de las cosas que merecen un nombre y,por tanto,merecen ser estudiadas y respetadas, la pedagogización de la infancia no es en absoluto, cosa de niños”.

La idea, tan cara a los escolanovistas (montessorianos, waldorf, steiner), unschoolers y homeschoolers respecto de la necesidad de respetar el desarrollo “natural” del niño (Recordemos que ya establecimos que la infancia no es natural, sino una construcción social):

La infancia tiene maneras de ver, pensar, de sentir que les son propias (Rousseau en Narodowsky)

Estas maneras de sentir, ver, pensar – de ser – dará origen a las modernas disciplinas, las que pasaran a la infancia por el cedazo de la estadística. Analizaran las formas “normales” de ser niño modelando y reproduciendo a su vez esta nueva infancia.

Producción y reproducción de la infancia. Respetar la naturaleza del niño, lo normal en este, será ayudar a desarrollar esta construcción de infancia en cada niño. A la vez, es en esta movida que al niño se lo separa de la sociedad y actividad de la comunidad, se le segrega infantilizandole. Lo único que el niño tiene es su capacidad de aprender, de ser. Esta segregación instala a la infancia en una situación de sumisión respecto del mundo adulto. Rousseau recomendará que el adulto otorgue libertad al niño, que lo deje explorar. Sin embargo, esta recomendación esta amparada en una suerte de concesión paternalista, en la cuál finalmente se le despoja al niño y la niña su capacidad de ser sujetos.

El dispositivo por el que se logrará esta construcción  de la infancia es el discurso pedagógico, el cuál se cristaliza en su intensión y tenor en El Emilio de Rousseau.

¿De qué modo las familias educadoras en casa nos acercamos o alejamos a esta idea de la infancia?





Hecha un lío

13 04 2010

Me han pedido para un periódico que escriba un articulo sobre educación como si este fuese escrito en alguna época pasada dentro de los 200 años. Ello en el marco de la celebración de nuestra independencia.

Tengo super claro lo que quiero decir.

Sin embargo, me ha atacado la compulsión bibliográfica y empiezo a chequear libros, a mirar otras aristas  del problema, a agrandar las posibilidades…etc. Al final termino incapaz de escribir nada. Es lo que los gringos llaman author’s block.

Me gusta más este humilde blogcito en el que escribo lo que se me antoja, cuando quiero y a mi pinta.

De momento estoy leyendo El Emilio de Rousseau (super entretenido). Es una patética muestra de los niveles de obsesión a los que puedo llegar cuando me vienen mis improductivo ataques perfeccionistas. Creo que es hora de correr a escribir 100 lineas con la frase “lo mejor es enemigo de los bueno





Conversando sobre los limites de la escuela y la educación en casa

13 04 2010

Sigo discutiendo con Alan lo cual es un ejercicio de lo más estimulante. Claro que esto no deja de ser un diálogo de sordos por ambas partes. Creo que si hubiere de graficarlo, se parece más a un ejercicio de esgrima con florete que a una verdadera batalla.  Lo más cómico del caso es que el es el culpable que yo conociera a Foucault y me pusiera a hacerle guiños al post-estructuralismo. Lo registro aquí pues algún día, cuando quiera hilvanar mis ideas respecto de esta experiencia de un modo coherente, quiero poder ser capaz de re andar el camino de lo pensado y lo temido.

Entonces:

Alan me dice por Facebook …

Respecto de lo que planteas Andrea creo:

1. Olvidé mencionar las versiones de izquierda anarquista…creo que son igual de cuestionables por la argumentación de base.
2. Me parece que el cuestionamiento al proyecto modernista hegemónico de la escuela siempre me ha interesado, lo sabes, pero para mí nunca ha sido una alternativa viable la enseñanza en la casa…justamente por lo que mencionas tú y Leonor…por el problema del curriculum, me refiero, a lo que puse en tu blog… que gracias a todas sus pifias, la escuela tiene fisuras, espacios de fuga…la casa, la familia no deja ninguno, el curriculum implícito de un familia se asienta sobre la relación emocional, se vuelve incuestionable. Esto creo que es lo más complejo de administrar.

A lo que yo le contesto, con menos coherencia de lo deseado, tratando de escribir dentro del número de caracteres permitidos (¿Cuándo aprenderé a ser escueta?):

Si, estoy de acuerdo en el peligro de alejarse de las estructuras legitimantes. Es posible entender la educación en casa/desescolarizadora/libre o como quieras llamarla como formas de resistencias de lo singular frente al avallasamiento normalizador de parte de las instituciones y sistemas totales.
Personalmente, y desde una mirada muy pragmática, creo que en Chile esa mixtura de educación republicana no existe. El binomio escuela república me parece peligrosa y mentirosa. La escuela separa hasta el paroxismo, separa y reintegra en las posiciones sociales, cristalizando estamentos sociales. Por otro lado no hay una Escuela, son variadas. Hay tránsitos múltiples, diferentes y cada vez más cruzados por la desigualdad. Por otro lado, demonizar la acción de la familia es tan positivista y funcionalista como su idealización, es creer que es el foco de todo: “la cuna de la sociedad” negando la capacidad del niño y el joven de instalarse como sujeto y actor en la sociedad. Mirar la escuela y la infancia con perspectiva historiográfica da una libertad increíble para no creerle a los relatos totalizadores. Me parece súper interesante y urgente indagar como los movimientos de resistencia frente a lo escolar (entre varios, este) increpan al sistema de posiciones y lugares de la escuela moderna. Medido en tiempos históricos a la escuela le queda poco.

Espero la respuesta Alan como chiquilla ante la llegada del viejo pascuero (Papá Nöel)








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