La cita del día: La preocupación por los niños y niñas

22 09 2010

El gobierno del alma

….Además parecía que esta extensión de la regulación social hacia la vida de los niños en realidad poco tenía que ver con el reconocimiento de sus derechos[4]. Los niños llamaron la atención de las autoridades sociales como potenciales delincuentes que amenazarían la propiedad y la seguridad, como futuros trabajadores que requerirían ser moldeados en sus habilidades y su moral, como futuros soldados que necesitarían tener un buen estado físico (en otras palabras debido a la amenaza que constituían en el presente o en el futuro contra el bienestar del Estado). La humanidad, benevolencia y comprensión en la extensión de la protección y cuidado de los niños en sus hogares no eran más que aparentes y disfrazaban en realidad la vigilancia y el control sobre las familias. Los Reformistas argumentando a favor de tales cambios legislativos eran emprendedores morales buscando simbolizar sus valores en la ley y al hacerlo, extender sus poderes y autoridad sobre los otros. La gran y repentina preocupación acerca del joven (desde la delincuencia juvenil del siglo XIX al abuso sexual de estos días) eran en realidad pánicos morales: reiterados y predecibles sucesos sociales en los cuales algunas personas o fenómenos simbolizaban un rango de ansiedades sociales que representaban amenazas al orden establecido y a los valores tradicionales, al declive de la moral y de la disciplina social y la necesidad de tomar pasos seguros para prevenir una caída en espiral en el desorden. Grupos de profesionales (médicos, psicólogos y trabajadores sociales) usaban, manipulaban y exacerbaban dichos pánicos en orden de establecer e incrementar sus imperios. El aparente inexorable crecimiento de la vigilancia del bienestar sobre las familias de la clase trabajadora había surgido de una alineación entre las aspiraciones de los profesionales, las preocupaciones políticas de las autoridades y las ansiedades sociales de los sectores más poderosos de la sociedad.

Original: Governing the soul. The shaping of the private self, London and N. York, Routledge, 1990. Part three: The Child, the Family, and the Outside World. Cap. 11: “The Young Citizen”, pp. 121-131.

Traducción: Lisandro Capdevila


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