Exámenes a homescholers

31 01 2011

El blog de homespun jugling incluye los comics de una familia que se educa en la casa. Ya otras veces he subido algunos de sus chistes.

En la tira que comparto, la madre conversa con su marido, está preocupada pues la Ley la obliga a que su hija mayor rinda un examen ese año. El marido pregunta qué es lo que la angustia, el cómo su hija rendirá o cómo ella – la madre – será evaluada. Angustiada la esposa confiesa que “no quiere fallar“.





Educar es difícil y polémico

29 01 2011

Kieran Egan académico canadiense que dirige el grupo de investigación en torno a la educación imaginativa.





Un viaje de estudios para jóvenes sin escuela

28 01 2011

Hace un tiempo una familia unschooler de Estados Unidos me contactó. Su hijo viene de viaje de estudios a Chile. Es un grupo de unschoolers que viaja por Perú, Argentina y Chile. Hoy el chico me ha escrito  compartiendo el enlace de la agencia por la que viajan. La coordina Blake Boles, autor del libro College without High School, otro libro que se añade a mi ya laaaaarga listas de “por conseguir” y “por leer”. La agencia de viajes se llama Unschool Adventures y ofrece unos paquetes a Europa, Nueva Zelandia y América Latina que se ven muy entretenidos; carísimos, sí; pero entretenidos.





Discurseando sobre la educación en casa

27 01 2011

Desde Valencia un amigo me señala un artículo aparecido el mes pasado en El País: “Sólo la escuela enseña a convivir“.

Hace rato que ando con ganas de hacer un análisis del discurso respecto de los textos periodísticos sobre educación en casa. Juan Carlos Vila me ganó el quien vive con una entrada en su blog el mes pasado, pero como dice mi madre “Lo que abunda no daña“.  La visita de Ian Parker a Chile, y el hecho que me perdiera su taller por una insulsa reunión de trabajo, han redoblado mis ganas de iniciar ese análisis.

Me interesa principalmente develar cómo se construye el discurso respecto de la escolarización, bajo que bases se apoya, como se construye al sujeto escolarizado y a la sociedad en la que está inserto.

¿Qué opinan uds educadores caseros? ¿Puede ser interesante?





El mago sin magia

25 01 2011

Selvni Palazzoli Este libro cortito fue muy importante para mi cuando mi hijo era pequeño y a los dos meses de escolarización empezamos con problemas con el colegio. En La Institución Teresiana comenzaron a derivarlo a todos los especialistas del espectro psi. Todo los problemas del niño se debian a nosotros y, el colegio en su arrogancia, negaba cualquier responsabilidad en la situación. Casi al final del proceso este libro cayó en mis manos y fue muy iluminador.

El mago sin magia refiere al rol del sicologo escolar en la escuela y su paradójica situación: ¿Qué se espera de él? ¿Para qué sirve REALMENTE?

Hoy lo retomé y releí los textos que tenía subrayados. Me da un poco de risa, pues puedo ver la “semilla” de todo lo que cacareo hoy respecto de la escuela. Este libro marcó el inicio de un viaje que jamás sospeché dónde terminaría: desescolarizando.

Copio aquí algunas de las cosas que en aquella época subrayé. En ese tiempo estaba abrumada por la agresión de la cual mi familia era víctima:

“Se confía en que el psicólogo confirme la “validez pedagógica” de la actitud del profesor y ratifique entonces, con el aval de su autoridad científica, las decisiones ya aceptadas” p 25

Refiriendose a los mitos extendidos entre el profesorado y, la aplicación de terminología psicológica por parte de estos, el autor dice:

– “En la escuela actual es muy fuerte la tendencia a transferir la “culpa” a los padres” p 41

– “Es importante, en cambio, hacer una observación de fondo: la aplicación del psicoanálisis desplaza la atención del presente al pasado , buscando las causas en la primera infancia y en el contexto afectivo familiar. El aquí y el ahora de la situación escolar se descuida en la indagación psicoanalítica tal como inadecuadamente es aplica en esa institución. El sistema relacional en el grupo clase-docentes no merece atención alguna en lo que concierne al niño-problema” (los destacados son míos)  p 42





El club de cine

24 01 2011

Gilmour Cuando  su ex esposa le envío derrotada a su ingobernable hijo adolescente, el desempleado escritor David Gilmour lo retiró del colegio y le puso cuatro condiciones:

1. No buscarás empleo.

2. No te levantarás temprano.

3. Nada de drogas o alcohol.

4. Verás conmigo 3 películas a la semana.

Así comenzó una experiencia de sanación para este quinceañero y su padre, quienes pasaron tres años viendo y comentando clásicos del cine.

Como todo desescolarizado el joven requirió un tiempo de desentoxicación. Como todo padre que desescolariza, temió por el futuro de su hijo y por la arriesgada desición que tomó por él. La experiencia se transformó en un libro que me gustaría leer.

Llevaba yo ya varios meses buscando está historia, mi mamá me la comentó sin recordar los nombres de los involucrados. La Contra tiene una excelente entrevista al padre, pueden leerla acá

¡Gracias Xavier Alá por señalarla!





Hijos en propiedad

22 01 2011

La escuela como máquina de educar

Así se titula una columna del diario El País que critica la opción de educar en la casa. Desconozco la trayectoria de Elvira Lindo, su autora. Me parece que la columna está bien escrita y desarrolla algunos puntos interesantes. En otros aspectos cae en los mismos prejuicios e ignorancias que ya conocemos y enfrentamos las familias que no escolarizamos a nuestros hijos. Esto último lo encuentro comprensible pues claramente entender la educación casera implica ir contra el sentido común instalado. Ello es siempre un obstáculo para la aceptación de una idea diferente.

Vamos por parte:

  • Desde mi particular visión de la educación comparto la preocupación de la periodista respecto de la formación de ciudadanía y de la aceptación de la diversidad.
  • A diferencia de ella, no creo que la escuela sea el único espacio posible para que la infancia entre en contacto con un mundo heterogéneo. La escuela puede ser una fuente de gran exclusión social como la Teoría Crítica lo ha requete contra expresado. (Cfr Bourdieu)
  • Me parece sugerente e interesante la alusión a los tres palacios que el padre de Buda mandó a construir. Creo que muchos padres, aquellos que escolarizan y aquellos que no, podemos caer en la tentación de querer evitar todo tipo de dolores y frustraciones a nuestros hijos. De sobreprotegerlos hasta la nausea. Pensar que es una “exclusividad” de quienes educamos de modo casero es una ingenuidad, es a la vez, atribuir motivos de desescolarización desde el estereotipo y la caricatura. Sería interesante comparar estos tres palacios con los tres etapas de la escolaridad: Preescolar, Básica y Media: ¿No es acaso la escuela una institución de encierro que busca someter el “alma” infantil? (Foucault; Popkewytz) Los estudiosos de la construcción de la infancia podrán alumbrarnos bastante respecto de la emergencia de la idea de infancia en la época victoriana y sus consecuencias ideológicas.
  • La educación como acto político. Si bien Elvira Lindo no lo dice explícitamente, es consciente de ello al analizar los poderes en juego respecto de la disputa española por el curso de educación ciudadana. Todo acto educativo es un acto ideológico y político. En la escuela y fuera de esta. Es un acto político pues no es neutro, no es inocente, por el contrario es una toma de posición ante la sociedad, es una manera de desarrollar una particular manera de ver la polis y al ciudadano en ella. ¡Qué me lo digan a mi que me escolaricé en dictadura!. La lectura de algunos capítulos de Felices y escolarizados, de La escuela en el paisaje moderno o de la Invención del Aula de la Dussel pueden arrojar luces sobre esta disputa desde una perspectiva genealógica y post estructuralista.
  • El párrafo final del artículo me encantó: En cuanto a la sobreprotección, qué pedagógica resulta esa escena de Psicosis en que Normas Bates afirma: “El mejor amigo de un muchacho es su madre”. Y no hay más que ver cómo acabó la cosa. No puedo estar más de acuerdo. Algo parecido planteó Javier Saénz Obrador en el Seminario de Educación sin Escuela en la Universidad Nacional de Colombia. Creo que es posible ser una madre  castradora con o sin escuela. Es importante para quien educa en casa preguntarse por los espacios de libertad y autonomía de sus hijos, del mismo modo que quienes envían a sus hijos a la escuela deben hacerlo. El punto no es quien cría sino desde que bases se apoya la crianza. La escuela como aparato no tiene más de tres siglos y como cobertura total no alcanza los 50 años en muchos países. ¿Son todos los niños que no fueron a la escuela unos Norman Bates? Es una apuesta arriesgada. Más aún, si miramos el proceso de patologización de la infancia (E. Burman, N. Rose) que ha surgido de la mano con una narrativa triunfante y hegemónica de la escuela (hubo otros relatos que se quedaron en el camino)

En definitiva, no me pareció insultante la columna de la Lindo, por el contrario, creo que tiene puntos interesantes a examinar. Es claro que su mirada es estereotipada e ignorante de la diversidad al interior del fenómeno homeschool, muy marcada por la forma en que los conservadores fundamentalistas norteamericanos han construido  este modo de educación. Ello es comprensible pues es la cara más visible, más organizada y con más lobby en la educación en casa (S. Mitchell)

Le he dejado una respuesta en su blog ya que El País no admitía comentarios.

Qué interesante tu postura, curiosamente, en parte es ese mismo argumento el que me llevó a desescolarizar acá en Chile: escuelas normalizadas, segmentadas por genero, clase y religión; de espaldas a la diversidad de género, cultural y social. La escuela panóptica de Foucault, la reproductora de las formas de producción y los habitus de clase de Bourdieu; la de la paideia funcionalista de Durkheim. La imposibilidad de espacios de verdadera ciudadanía en la escuela, de niños sujetos de sí y no infantilizados, me hicieron optar por una educación casera y no en serie. Es una opción más, entre muchas.








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