Hijos en propiedad

22 01 2011

La escuela como máquina de educar

Así se titula una columna del diario El País que critica la opción de educar en la casa. Desconozco la trayectoria de Elvira Lindo, su autora. Me parece que la columna está bien escrita y desarrolla algunos puntos interesantes. En otros aspectos cae en los mismos prejuicios e ignorancias que ya conocemos y enfrentamos las familias que no escolarizamos a nuestros hijos. Esto último lo encuentro comprensible pues claramente entender la educación casera implica ir contra el sentido común instalado. Ello es siempre un obstáculo para la aceptación de una idea diferente.

Vamos por parte:

  • Desde mi particular visión de la educación comparto la preocupación de la periodista respecto de la formación de ciudadanía y de la aceptación de la diversidad.
  • A diferencia de ella, no creo que la escuela sea el único espacio posible para que la infancia entre en contacto con un mundo heterogéneo. La escuela puede ser una fuente de gran exclusión social como la Teoría Crítica lo ha requete contra expresado. (Cfr Bourdieu)
  • Me parece sugerente e interesante la alusión a los tres palacios que el padre de Buda mandó a construir. Creo que muchos padres, aquellos que escolarizan y aquellos que no, podemos caer en la tentación de querer evitar todo tipo de dolores y frustraciones a nuestros hijos. De sobreprotegerlos hasta la nausea. Pensar que es una “exclusividad” de quienes educamos de modo casero es una ingenuidad, es a la vez, atribuir motivos de desescolarización desde el estereotipo y la caricatura. Sería interesante comparar estos tres palacios con los tres etapas de la escolaridad: Preescolar, Básica y Media: ¿No es acaso la escuela una institución de encierro que busca someter el “alma” infantil? (Foucault; Popkewytz) Los estudiosos de la construcción de la infancia podrán alumbrarnos bastante respecto de la emergencia de la idea de infancia en la época victoriana y sus consecuencias ideológicas.
  • La educación como acto político. Si bien Elvira Lindo no lo dice explícitamente, es consciente de ello al analizar los poderes en juego respecto de la disputa española por el curso de educación ciudadana. Todo acto educativo es un acto ideológico y político. En la escuela y fuera de esta. Es un acto político pues no es neutro, no es inocente, por el contrario es una toma de posición ante la sociedad, es una manera de desarrollar una particular manera de ver la polis y al ciudadano en ella. ¡Qué me lo digan a mi que me escolaricé en dictadura!. La lectura de algunos capítulos de Felices y escolarizados, de La escuela en el paisaje moderno o de la Invención del Aula de la Dussel pueden arrojar luces sobre esta disputa desde una perspectiva genealógica y post estructuralista.
  • El párrafo final del artículo me encantó: En cuanto a la sobreprotección, qué pedagógica resulta esa escena de Psicosis en que Normas Bates afirma: “El mejor amigo de un muchacho es su madre”. Y no hay más que ver cómo acabó la cosa. No puedo estar más de acuerdo. Algo parecido planteó Javier Saénz Obrador en el Seminario de Educación sin Escuela en la Universidad Nacional de Colombia. Creo que es posible ser una madre  castradora con o sin escuela. Es importante para quien educa en casa preguntarse por los espacios de libertad y autonomía de sus hijos, del mismo modo que quienes envían a sus hijos a la escuela deben hacerlo. El punto no es quien cría sino desde que bases se apoya la crianza. La escuela como aparato no tiene más de tres siglos y como cobertura total no alcanza los 50 años en muchos países. ¿Son todos los niños que no fueron a la escuela unos Norman Bates? Es una apuesta arriesgada. Más aún, si miramos el proceso de patologización de la infancia (E. Burman, N. Rose) que ha surgido de la mano con una narrativa triunfante y hegemónica de la escuela (hubo otros relatos que se quedaron en el camino)

En definitiva, no me pareció insultante la columna de la Lindo, por el contrario, creo que tiene puntos interesantes a examinar. Es claro que su mirada es estereotipada e ignorante de la diversidad al interior del fenómeno homeschool, muy marcada por la forma en que los conservadores fundamentalistas norteamericanos han construido  este modo de educación. Ello es comprensible pues es la cara más visible, más organizada y con más lobby en la educación en casa (S. Mitchell)

Le he dejado una respuesta en su blog ya que El País no admitía comentarios.

Qué interesante tu postura, curiosamente, en parte es ese mismo argumento el que me llevó a desescolarizar acá en Chile: escuelas normalizadas, segmentadas por genero, clase y religión; de espaldas a la diversidad de género, cultural y social. La escuela panóptica de Foucault, la reproductora de las formas de producción y los habitus de clase de Bourdieu; la de la paideia funcionalista de Durkheim. La imposibilidad de espacios de verdadera ciudadanía en la escuela, de niños sujetos de sí y no infantilizados, me hicieron optar por una educación casera y no en serie. Es una opción más, entre muchas.

Anuncios

Acciones

Information

4 responses

23 01 2011
Carmen Ibarlucea

Andrea, no se si Elvira Lindo lee los comentarios que se dejan en su blog, pero el tuyo debe haberle dolido muchísimo… como a Madonna cuando quiso adoptar en un país de África … y nadie la conocía.

Cariños inmensos,

23 01 2011
educandoencasa

¿Así es que ella es como famosilla? Como dijo el huaso: Lo que es mi “falta de ignorancia”

23 01 2011
Harún

Sólida

23 01 2011
educandoencasa

Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: