El desarrollo normal del niño

11 10 2010

Normales y anormales; maduros e inmaduros; avanzados y retardados. Así es la infancia vista desde una tabla.

Es muy común entre quienes somos padres y madres que nos preocupemos en algún momento sobre el modo en que nuestras niñas se están desarrollando. Muchas veces hemos estado frente a pediatras y otras especialistas quienes comparan a nuestra hija con alguna tabla, algún gráfico o una pauta standarizada.

Salimos felices de la consulta cuando nos dicen que todo está normal.

Los padres más curiosos compramos libros de crianza, los hay con unos niveles de especificación tales que llega a ser irrisorio “El niño de 10 a 11 años” bien podría titularse Tu bebé a los seis meses y tres cuarto. Es igualmente ridículo.

En mi país puedes escuchar a padres, profesores u otros adultos responsables de los niños discutir sobre la maduración de estos: “Es muy maduro”, “Es inmaduro”. Al menos en Chile es un tema común al punto que, de niña, uno de los mayores insultos que podíamos imaginar era tachar a una compañera de “inmadura”. Lee el resto de esta entrada »





Lo Normal (La cita del día).

25 06 2010

Tres definiciones de normal.

(Ojo con la definición de normalidad.)

  1. Distribución Normal:

La distribución normal es una curva con forma de campana, con eje de simetría en el punto correspondiente al promedio del universo m. La distancia entre el eje de simetría de la campana y el punto de inflexión de la curva es igual a s, la desviación standard de la población…Cuando nos encontramos con una población de observaciones, si podemos afirmar que la distribución correspondiente es normal, sólo hace falta estimar la media y la desviación standard para tener toda la información necesaria acerca de dicha población.

2. Normal:

adj. Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.

3. Normalidad e infancia:

Es alrededor de los niños patológicos (los problemáticos, los recalcitrantes, los delincuentes) que las concepciones de normalidad han tomado forma. No es que un conocimiento del curso normal del desarrollo de un niño haya permitido a los expertos convertirse más idóneos para identificar aquellos niños desafortunados que son en alguna manera anormales. En cambio, las nociones expertas de normalidad son extrapoladas desde nuestra atención a aquellos niños que les preocupan a las cortes, a los maestros, a los doctores y a los padres. La normalidad no es una observación sino una valoración. No sólo contiene un juicio acerca de lo que es deseable sino un mandato como un fin a ser alcanzado. Al hacerlo, hoy en día la noción misma de lo “normal” le concede poder a la verdad científica y a la autoridad de los expertos.

“El gobierno del alma” cap 11 “El joven ciudadano”

(Gracias Mónica por enviarme tan maravillosa lectura)








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